Modelo de contrato de cuidadores de mayores

Modelo de contrato de cuidadores de mayores

Muchas personas mayores, así como sus familias, requieren la ayuda de un cuidador o cuidadora, ya sea interna o a domicilio. En estos casos, la familia actúa como empleador mientras que la figura del empleado recae claramente en el cuidador. De esa manera, los seres queridos de la persona dependiente son los que deben contratar al profesional encargado siguiendo las directrices marcadas por la ley.


Si la familia quiere garantizar una buena labor por parte del cuidador, lo primero que ha de hacer es informarse bien acerca de la experiencia del mismo y tener muy cuenta sus referencias. Asimismo, hay que prestar atención a los rasgos de su personalidad y carácter.


En este post vamos a hablar sobre el modelo de contrato de trabajo en España, más concretamente sobre el destinado a los cuidadores de personas mayores. Es interesante saber en qué consiste y qué características forman parte de él, aunque muchas de las agencias que trabajan como intermediarios entre la familia y el cuidador cuentan con una asesoría de gestión laboral para ocuparse de los trámites, facilitando el proceso al máximo.

Qué tener en cuenta antes de contratar cuidadores de personas mayores

Es normal que a la hora de contratar a un profesional encargado del cuidado de una persona mayor aparezcan ciertas dudas. Las familias no suelen controlar la tramitación y la gestión laboral, aunque para contratar a personal es preciso realizar ciertas gestiones de carácter legal.


Las dudas que suelen aparecer a la hora de contratar a cuidadores de personas mayores guardan relación con el salario, los trámites, la cotización, los derechos del empleado y la gestión laboral.


Ese es el motivo por el que muchas familias optan por empresas de selección que se ocupan de escoger al cuidador idóneo en base a la situación personal de la persona mayor y de su posterior contratación. Así, la familia se evita quebraderos de cabeza innecesarios.


Por tanto, las empresas profesionales que prestan sus servicios en la contratación de cuidadores para personas mayores suelen encargarse de las siguientes tareas:

  • Hacer entrevistas para seleccionar a los cuidadores más capacitados.
  • Elegir al profesional ideal para cada familia.
  • Tramitar todo lo referente a la contratación del cuidador, su alta en la Seguridad Social y cualquier gestión laboral derivada de esta relación profesional.
  • Proporcionar asesoramiento sobre cuestiones laborales.
  • Realizar seguimiento de cada caso y aportar soluciones rápidas y precisas ante cualquier imprevisto que pudiera surgir durante esta relación contractual.

Se trata de dar soporte y apoyo en la contratación del cuidador para evitar complicaciones y que la contratación de desenvuelva con fluidez. De cualquier forma, desde aquí te vamos a explicar en qué consiste un contrato de cuidadora de ancianos y cuáles son los trámites a seguir para que estés informado al respecto.

Qué debes saber antes de formalizar el contrato

Antes de empezar a contarte cómo es el modelo simple que suele utilizarse, es importante tener presente cuál es el salario y las condiciones laborales del cuidador. El sueldo que reciba el empleado debe incluirse en el contrato y la familia deberá justificar el pago a través de transferencia bancaria o similar.


El cuidador que trabaja una jornada completa de 40 horas semanales no puede percibir menos del Salario Mínimo Interprofesional. En cuanto a las pagas extraordinarias percibidas, pueden repartirse en 12 o 14 pagas.


Todas las condiciones asociadas al salario según el acuerdo previo al que haya llegado la familia y el trabajador deberán especificarse en el contrato. Dentro de estas condiciones se tratará el salario recibido en especie, el horario laboral y las vacaciones a disfrutar, entre otros aspectos. También cabe la posibilidad de recoger todo cuanto la familia considere oportuno en base a ciertos derechos, tareas y requerimientos.

Cómo debemos contratar a cuidadores a domicilio de forma legal

Los cuidadores de personas mayores se encuentran dentro del marco del Régimen de los Empleados del Hogar, y el contrato, aunque suele llevarse a cabo por escrito, también puede apalabrarse. En cuanto a las principales peculiaridades que encontrarás en este modelo de contrato destacan las siguientes:

  • Se debe proceder a la formalización del contrato antes de comenzar a trabajar.
  • En el contrato de palabra, 4 semanas después del inicio del trabajo, se convertirá en indefinido y la jornada será completa, es decir, el cuidador trabajará 8 horas cada día.

Lo más conveniente es hacer un contrato escrito para que quede constancia de toda la relación laboral. Además, de ese modo podremos establecer desde el principio el tipo de contrato más adecuado, ya sea temporal o indefinido.
Cabe la posibilidad de fijar periodos de prueba, aunque no podrán excederse de los 2 meses. Además, si el cuidador lo prefiere, la parte proporcional que corresponde a sus vacaciones, días festivos y descansos podrán incluirse en su salario.
Contratar un cuidador de manera ilegal conlleva consecuencias muy negativas para la familia al enfrentarse a inspecciones de trabajo con las correspondientes sanciones, que se encuentran entre los 10000€ y los 25000€ de multa. Asimismo, las familias serán multadas si el cuidador percibe menos del SMI a tiempo completo. De hecho, el Ministerio de Trabajo realiza campañas de control para investigar y comprobar estos tipos de contrato.

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El sueldo de las empleadas del hogar

El cuidador ha de percibir un sueldo acorde al Salario Mínimo Interprofesional anual. De ningún modo puede percibir menos, aunque reciba un salario en especie en forma de residencia en la que vivir o comidas.


Las familias deben cumplir con la normativa legal en materia de contratación, no sólo por las sanciones que pudiera acarrear, sino para mantener intacta la dignidad del trabajador y respetar sus derechos como profesional.


El empleador, además, debe garantizar unas condiciones óptimas de salud y seguridad para que el cuidador pueda desempeñar su labor diaria con efectividad. Todo el mundo sabe que los trabajadores que cuentan con unas condiciones de trabajo eficientes, ofrecen un servicio de mayor calidad. Y es que un buen ambiente de trabajo hace que estemos más motivados y predispone a la comunicación para resolver cualquier conflicto.


Para evitar cualquier problema, muchas personas deciden realizar esta gestión a través de empresas especializadas. De ese modo, obtienen el asesoramiento que necesitan y evitan complicaciones asociadas al marco legal actual.

Cómo es el modelo de contrato para cuidadoras de personas mayores

El modelo de contrato para cuidadoras puede resultar difícil de gestionar para una persona que no esté habituada a hacer este tipo de trámites. En España, es obligatorio asegurar al profesional que cuida a una persona dependiente en el propio domicilio familiar. Esta situación proporciona seguridad a todos y evita el pago de multas elevadas al Estado.
Las agencias que se dedican a la contratación laboral de profesionales en el cuidado de ancianos, saben gestionarlo de manera eficaz. De cualquier forma, a continuación te vamos a explicar la información que ha de contener un contrato laboral simple, tanto para trabajadoras internas como por horas, para cerciorarte de que se ha hecho correctamente:

  • DNI, NIE o pasaporte de la cuidadora.
  • Salario mensual bruto.
  • Domicilio del trabajador y del empleador.
  • Domicilio donde va a tener lugar el servicio.
  • Las horas y los días de la semana trabajados.
  • El horario de trabajo. Een el caso de las cuidadoras internas deberá especificarse si también pasará las noches en el hogar.
  • Duración y fin de contrato, en caso de que sea temporal.

Personas implicadas en el contrato

Las empresas dedicadas a la contratación de cuidadores de mayores están habituados a tratar todo tipo de situaciones y aclarar muchas dudas en relación al modelo de contrato requerido. Es lógico que exista desconocimiento y que las familias quieran informarse bien antes de firmar el contrato.
Para entender bien todo lo relacionado con la contratación, antes es preciso saber diferenciar todas las figuras implicadas en la firma:

  • Cuidador o cuidadora. Es el trabajador dedicado al cuidado de la persona mayor en su propio domicilio, el cual deberá rellenar todos los campos asociados a él.
  • Empleador. Se trata de la persona que necesita contratar los servicios del profesional, que suele recaer en un miembro familiar de la persona dependiente. Ahora bien, a veces la familia prefiere que la persona mayor firme los documentos, siempre y cuando sea capaz de hacerlo. En caso de que no sea así, el familiar podrá firmar en su nombre o hacer uso de un poder notarial para hacerlo posible.
  • Administración Pública. Es el organismo que controla la contratación. De hecho, una vez firmado el contrato, deberá entregarse a la Tesorería de la Seguridad Social, recibiendo a cambio un justificante.
  • Agencias especializadas. En ocasiones, las familias prefieren dejarlo todo en manos de estas empresas. En este caso, la agencia se encargará de asesorar a la familia y gestionar los trámites con la administración.

Qué legislación afecta al contrato de cuidadora

El Ministerio de Trabajo es quien regula el contrato realizado entre la familia y el cuidador. La contratación puede variar en el momento en el que tenga lugar algún cambio legislativo sobre la base de cotización, el sueldo mínimo interprofesional o el modelo de contrato. Estos cambios están contemplados en la Ley del Estatuto de los trabajadores a los que cualquier persona puede acceder.


El Real decreto que recoge este régimen especial en el hogar familiar es el 1620/2011, y es aquí donde se especifican diferentes términos requeridos en la formalización del contrato. En cuanto a la cuantía que la familia deberá cotizar por el empleado, se encuentra recogida en la siguiente orden de la Seguridad Social TMS/83/2019.

Por qué es tan importante usar un modelo de contrato para cuidadora de ancianos

Si la familia quiere cumplir la normativa legal y llevarla a rajatabla, lo más acertado es utilizar el modelo de contrato redactado por el Estado. En este documento se incluyen las partes implicadas en la relación profesional, así como la cotización, las horas trabajadas y el sueldo, aunque no están recogidas las funciones realizadas, algo que puede generar discusiones y problemas entre el cuidador y la familia.


Es por eso por lo que las agencias suelen adjuntar en el contrato un anexo, donde viene especificada toda la información concerniente a la relación profesional. De ese modo, tanto el cuidador como los miembros familiares del anciano tendrán muy claras las tareas a realizar sin que existan malos entendidos de por medio.


Si la familia ya cuenta con una cuidadora, pero aún no ha formalizado la contratación, es posible regularizar la situación a través de empresas especializadas, cuyo objetivo es encargarse de realizar este tipo de gestiones en cualquier momento.

Tipos de modelos de contratos de cuidadoras existentes

Como ya hemos mencionado anteriormente, el contrato realizado entre el cuidador y la familia puede realizarse de forma escrita, lo más habitual, o de palabra según el acuerdo al que hubieran llegado.


Ambas formas son válidas, aunque lo más aconsejable es decantarse por el modelo escrito, que tendrá que formalizarse antes de que el cuidador comience su jornada laboral en el domicilio de la persona mayor.

De lo contrario, se estaría incumpliendo la normativa legal al contemplarse como una situación irregular, objeto de multa.


Si las partes implicadas se decantan finamente por un contrato apalabrado, algo que por otro lado no es muy recomendable, pasará a ser indefinido y a jornada completa una vez transcurridas 4 semanas contadas a partir del inicio del trabajo.


Muchas personas deben pensar que la mejor alternativa es un contrato escrito, aunque no todas las familias lo hacen. Lo más seguro es formalizarlo a través del modelo redactado por el ministerio, cuyo documento podrá descargarse por vía telemática. En él es posible escoger entre la modalidad temporal o indefinido, y se especificarán los derechos para ambas partes y los dos meses de prueba en los que el trabajador no recibirá indemnización alguna en caso de despido.