Causas de la hinchazón del tobillo y cómo remediarlo

Causas de la hinchazón del tobillo y cómo remediarlo

La inflamación de tobillo es algo normal que suele presentarse a cierta edad. Normalmente surge como consecuencia de una circulación deficiente o por la acumulación anormal de líquido.


Con el tiempo, las personas mayores se hacen más sedentarias, dejando a un lado la actividad física que antes tenían. Además, durante los meses de mayor calor, el edema se potencia debido a las altas temperaturas.
En este post vamos a tratar los motivos por los que se produce la hinchazón de tobillos, principalmente en el caso de las personas mayores. Y es que para poder recibir el tratamiento óptimo es preciso saber qué originó el problema.

¿Por qué se me hinchan los tobillos?

Los tobillos hinchados pueden ser la causa del líquido acumulado en la zona, ya sea en la propia articulación o en tejido blando. Sin embargo, no siempre sucede en ambos tobillos y sólo uno puede ser el afectado.


Como ya hemos mencionado, en el momento en el que se presenta esta patología, es recomendable acudir al médico para que el profesional pueda valorar de qué se trata para bajar la inflamación cuanto antes. Además, es preciso hacer un seguimiento del caso por si pudiera empeorar.


¿Quieres conocer las principales causas por las que se hinchan los tobillos? Estas son algunas de las más destacadas:

  • Problemas circulatorios o enfermedades de tipo vascular que impiden que la sangre fluya correctamente.
  • Toma de ciertos medicamentos como antidepresivos, píldoras anticonceptivas o esteroides, entre otros. Uno de los efectos secundarios de algunos medicamentos puede ser retención de líquidos, algo que provocará la hinchazón.
  • La hinchazón originada en personas mayores, fruto de la acumulación de líquido, algo que también puede extenderse a las manos.
  • Coágulos de sangre o trombosis. La trombosis venosa profunda es una condición severa que dificulta el flujo de sangre, haciendo que se acumule en la extremidad aquejada. Requiere atención médica inmediata.
  • Sedentarismo. Si la persona deja de hacer al menos 30 minutos de ejercicio al día, la bomba muscular dejará de activarse, dando lugar a la temida hinchazón de tobillo, lo que conlleva un aumento de volumen acompañado a veces de dolor.
  • Altas temperaturas en verano. Cuando el cuerpo necesita enfriarse, expande las venas, algo que conduce a la inflamación de pies y tobillos.
  • Alimentación perjudicial. Nos referimos básicamente al consumo de grasa saturadas, exceso de sal o escasez de proteínas. Esta dieta dañina puede provocar hinchazón de tobillos, además de contribuir con la aparición de estreñimiento, lo cual no favorece la situación.
  • Sobrepeso. El aumento del peso corporal de una persona puede llevar a diversos problemas en el organismo, entre el que se encuentra la hinchazón en los tobillos.
  • Lesión en los pies que dé lugar a una inflamación en la zona.
  • Insuficiencia real. Esta enfermedad conlleva la disfunción de los riñones, que dejan de trabajar como antes. Esta situación origina otros problemas como la hinchazón de piernas, pies y tobillos.

Los síntomas de la hinchazón de tobillos en ancianos

Los tobillos hinchados pueden provocar otros efectos, como cansancio en las piernas, pesadez, calambres, hormigueos, dificultad al andar o piel enrojecida. Para evitar estas y otras complicaciones más graves, es fundamental llevar una vida saludable que evite su inflamación y los síntomas provocados por la misma. Además, hay que consultarlo con un especialista para hacer un estudio completo e indicar el procedimiento más acorde.

Cómo eliminar la hinchazón en los tobillos

Ahora que ya sabes por qué se hinchan los tobillos, vamos a darte algunas pautas para procurar bajar la inflamación. Dado que la mayoría de las veces se produce por una mala circulación sanguínea o la retención de líquidos, es muy importante seguir una dieta saludable y realizar actividad física regular.
Dicho esto, a continuación vamos a enumerar otros consejos que pueden servirte de ayuda:

  • Tumbarse sobre la cama o el sillón y colocar las piernas sobre un cojín o similar para mantenerlas en alto puede ser de gran ayuda. También es posible utilizar este recurso durante la noche al irse a dormir.
  • Usar zapatos o zapatillas que se distingan por su comodidad, así como medias de soporte para mejorar la circulación en las piernas y prevenir la fatiga en las mismas.
  • Beber bastante agua para hidratar el cuerpo.
  • El calor potencia esta condición, por lo que es preciso evitar el calor directo en pies y tobillos.
  • Sumergir primero los pies en agua caliente y después emplear hielo.
  • Preparar un recipiente con agua fría y varios cubitos de hielo y colocar dentro los pies.
  • Mover tanto los tobillos como los dedos de los pies estando sentados.
  • Envolver varios hielos en un paño y colocarlo sobre el tobillo para rebajar la hinchazón y aliviar cualquier posible dolor.
  • Moverse a lo largo del día, procurando levantarse cada pocos minutos si la persona aquejada pasa mucho tiempo sentado.
  • Antes de acabar el día, dar un ligero masaje en los pies.

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¿Qué pasa si es una hinchazón de tobillo causada por una lesión?

Las personas mayores son más proclives a caerse o resbalarse, lo que puede generar un esguince o un pie roto. Las lesiones en el tobillo suelen hacer que se hinche, en cuyo caso es clave acudir al médico para que distinga la gravedad de la lesión y le ponga remedio inmediatamente con el mejor tratamiento.


Los huesos del tobillo permanecen unidos gracias a los ligamentos, pero las lesiones pueden desgarrarlos o estirarlos demasiado. Si la lesión impide que el anciano pueda apoyar el pie normalmente o doblar el tobillo, el especialista deberá llevar a cabo algunas pruebas, entre las que se encuentran:

  • Radiografía para comprobar que no existe un hueso fracturado.
  • Ecografía para saber cómo se encuentra el ligamento.
  • Resonancia magnética o IRM para observar la estructura interior del tobillo a través de imágenes.
  • Tomografía computarizada o TC para obtener imágenes desde diferentes ángulos sobre los huesos.