La temperatura corporal 34 grados en adultos mayores: ¿Qué significa y qué hacer?

La temperatura corporal 34 grados

Tras cumplir 60 años, es fundamental controlar la temperatura corporal, pues cualquier cambio hormonal incide más en nuestra salud a medida que nuestro cuerpo envejece. Si se tienen 34 grados de temperatura corporal, puede ser una señal de que algo está pasando, por eso debemos ser conscientes de la importancia de seguir de cerca cualquier alteración en los grados que presente el cuerpo de un anciano.


A medida que cumplimos años, la capacidad que posee el cuerpo para tolerar el frío es menor. En ocasiones, la temperatura corporal de las personas mayores desciende bastante hasta llegar a los 34ºC. Cuando estos grados se mantienen durante largo tiempo, estamos hablando de hipotermia; una condición en la que la temperatura corporal es más baja de lo normal.


Ahora bien, el cuerpo necesita una temperatura corporal constante para funcionar adecuadamente, de ahí que la temperatura corporal de 34 grados en ancianos pueda ser un signo evidente de alarma que hay que atender cuanto antes a través de un especialista.

¿Es normal tener 34 de temperatura?

Lógicamente, el cuerpo de un mayor no es el mismo que el de un joven o un niño, y su temperatura corporal también varía. A la hora de garantizar su seguridad y averiguar si está muy frío o caliente, debemos prestar tanta atención tanto a los grados como a su edad.


En una persona adulta, la temperatura corporal normal suele estar en torno a los 36.1º y los 37.2º. Sin embargo, si se trata de una persona de la tercera edad, la temperatura corporal puede estar entre los 33.5º y los 35.5º.


Es preciso tener en cuenta la temperatura del cuerpo en los mayores para evitar una hipotermia, que consiste en una urgencia médica en la que el cuerpo pierde calor aceleradamente, haciendo que la temperatura corporal caiga. Puede aparecer sin ninguna causa que explique su descenso, aunque suele haber un motivo de peso que lo justifique, por eso es tan importante acudir al médico.

Las causas de la temperatura corporal baja

Las personas en la vejez dejan de ser tan activas y su cuerpo no necesita generar tanto calor corporal. Debido a esto, en cuanto se exponen a una situación de mayor frío, pueden manifestar una temperatura baja corporal.


En la hipotermia, el calor se pierde más rápidamente de lo que es capaz de producir el cuerpo, dando lugar a una temperatura corporal peligrosa. Esta condición suele tener lugar cuando nos metemos en agua fría o cuando estamos en lugares con un clima frío. Otra causa habitual de la aparición de hipotermia puede deberse a encontrarse en un ambiente frío sin utilizar una prenda cálida adecuada.


Si la temperatura corporal de 34 grados tiene lugar en época de verano, hay que actuar cuanto antes, pues los golpes de calor en los ancianos pueden empeorar aún más su estado.
Sea como fuere, a continuación vamos a enumerar las causas más habituales de la temperatura baja en mayores:

  • Estar expuestos a humedad y viento.
  • Permanecer mucho tiempo en un entorno frío.
  • Personas con movilidad reducida o las que pasan mucho tiempo sin cambiar de postura.
  • Algunos medicamentos pueden hacer que la temperatura corporal baje.
  • Enfermedades médicas también pueden desarrollar esta condición, como es el caso del hipotiroidismo.
  • Cuando las capas de grasa tras la piel son demasiado finas.
  • Contar con insuficientes prendas térmicas.
  • Exposición elevada a los aparatos de aire acondicionado.
  • Presentar lesiones que causen daños en el sistema nervioso central.
  • No cambiarse la ropa húmeda durante bastante tiempo.
  • Meterse deliberadamente o caerse accidentalmente en agua fría.

Principales síntomas de temperatura corporal baja

Si se cree que la persona mayor puede estar sufriendo una hipotermia, es clave acudir a urgencias o al médico tan rápido sea posible para obtener el tratamiento idóneo. De esta manera, impediremos que empeore su salud.


Normalmente, las personas ni siquiera son conscientes de que tienen una temperatura corporal demasiado baja. Esto sucede porque los síntomas de la hipotermia tienen lugar paulatinamente. A pesar de todo, los primeros efectos de esta condición son: falta de movilidad, hormigueo y escalofríos.


Los síntomas de la hipotermia se dividen en diferentes etapas según el estado de la persona afectada:

  • En una primera fase, la temperatura del cuerpo ha descendido lo suficiente como para experimentar escalofríos. Primero serán ligeros, pero después dará paso a escalofríos más enérgicos. En esta fase, la persona también respira aceleradamente y siente las manos adormecidas, dando paso a la piel de gallina.
  • En la segunda fase, la temperatura corporal ha descendido más y los escalofríos se vuelven más intensos. En esta situación, la persona se mueve con mayor lentitud y presenta dificultad a la hora de desempeñar ciertas tareas. Además, es posible que se sienta algo confusa.
  • En cuanto a la tercera fase, la temperatura corporal desciende tanto que se convierte en una situación grave. El pulso disminuye y tienen lugar taquicardias. Puede ocurrir que los escalofríos hayan desaparecido, pero puede verse incapacitado para mover las manos y las piernas, e incluso hablar con dificultad. Los efectos de la hipotermia en la tercera fase son: dolor en el pecho, cansancio, mareos, somnolencia, confusión, dificultad para respirar con normalidad, dificultad para hablar, cuerpo frío y movimientos torpes y lentos.

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Los diferentes grados de hipotermia

La hipotermia puede dividirse en diferentes grados, los cuales vamos a resumir a continuación:

  • Hipotermia leve. La temperatura está entre los 32º y los 35º. Esta temperatura corporal baja en adultos mayores acarrea movimientos torpes a la hora de desempeñar ciertas tareas cotidianas, como puede ser subir una cremallera. A la hora de realizar cualquier cosa, el anciano puede temblar, y también presentar una piel pálida. Asimismo, bajo esta condición, tanto la presión arterial como la frecuencia cardiaca pueden subir.
  • Hipotermia moderada. Se sitúa entre los 32º y los 28º. Cuando la persona mayor tiene una hipotermia moderada, la consciencia puede sufrir diversas alternaciones y se produce una disminución de la presión arterial y el ritmo cardiaco.
  • Hipotermia grave. En los casos de hipotermia grave, la temperatura del cuerpo puede situarse por debajo de los 28º. Esto puede acarrear que el corazón sufra seriamente al presentar una alteración grave en su ritmo cardiaco.

¿Cómo actuar en caso de hipotermia leve?

Cuando una persona presenta síntomas de hipotermia como los que hemos nombrado anteriormente, es necesario ayudarla cuanto antes, llevando a cabo las siguientes acciones:

  • Acompañar a la persona afectada y no dejarla sola nunca.
  • Si la persona se encuentra confusa o no es capaz de reaccionar de forma lógica, es preciso llamar a emergencias, que en nuestro país es el 112.
  • Acto seguido, debe trasladarse al mayor a un lugar confortable, cuya temperatura ambiente sea cálida. Asimismo, hay que proceder a cubrir su cuerpo con mantas o lo que se tenga a mano como prendas de ropa.
  • Si no es posible llevarlo a otro sitio, hay que cubrir su cabeza y el cuello, que son las zonas en las que suele perderse más calor. En este paso, es importante no cubrirle la cara para no agobiarlo en exceso.
  • Si presenta ropa húmeda, hay que quitársela inmediatamente para dotarle de prendas secas.
  • Es recomendable hidratar su cuerpo con líquidos que sean calientes y dulces. Una bebida que puede ser perfecta en estos casos es el chocolate. Sin embargo, en casos de hipotermia hay que descartar siempre el café porque la cafeína puede ser nefasta.

Temperatura corporal baja: algunos consejos y recomendaciones

El centro termorregulador encargado de controlar la temperatura del cuerpo para mantenerlo a un nivel apropiado y constante, está situado en el hipotálamo. Este sistema hace que el organismo pueda adaptarse a los cambios que sufre su alrededor, dando lugar a una serie de actuaciones adaptativas que se suceden ante los estímulos proporcionados por la sangre y la piel.


Lo que hace el centro termorregulador es producir más calor y tratar de reducir su eliminación cuando el cuerpo se ve expuesto a un clima frío. Sin embargo, en el caso de los ancianos, este sistema puede funcionar con mayor dificultad y presentar una temperatura corporal anormalmente baja en invierno, haciendo acto de presencia la temida hipotermia.


Para evitarlo, es necesario proteger a la persona mayor durante los meses de mayor frío a través de estas recomendaciones sencillas:

  • Emplear prendas que abriguen bien.
  • En casa no hay que descuidar la ropa y es preciso ponerse prendas largas que envuelvan el cuerpo.
  • El interior de la vivienda ha de ser confortable y tener una temperatura constante de unos 22º.
  • Las zonas más expuestas deben ser protegidas adecuadamente. Nos referimos a los pies, las orejas, el cuello o la nariz.
  • Hacer seguimiento de los medicamentos, entre cuyos efectos secundarios puede estar la bajada de la temperatura corporal.
  • Visitar al médico de cabecera con cierta regularidad para controlar la temperatura corporal.