¿Cuánto cobra un cuidador de ancianos a domicilio en 2022?

¿Cuánto cobra un cuidador de ancianos a domicilio

No hay duda de que nuestros mayores merecen los mejores cuidados. Pero tampoco es menos cierto que su familia no siempre puede asumir los costes que ello conlleva. ¿Sabes cuál es el precio de los cuidadores de personas mayores? En este artículo tratamos de arrojar luz sobre ello, no solo indicando diferentes tarifas orientativas, sino también informándote de los factores que influyen en la configuración de su salario.

Consideraciones previas sobre las tarifas de un cuidador

Resulta difícil indicar cuánto cobra un cuidador de ancianos porque los salarios y tarifas son muy variados debido a los múltiples factores que entran en juego. Digamos que su coste es el que el pagador está dispuesto a abonar, pues no existen tarifas regladas ni oficiales al respecto: se puede decir que está regido por la eterna ley de la oferta y la demanda.

Ahora bien: sí existe un límite que no se puede superar, en este caso a la baja: el Salario Mínimo Interprofesional. En España, en el año 2022, el SMI ha quedado regulado en el Real Decreto 152/2022 y lo fija en 1.000€ brutos para un trabajo de 40 horas semanales y 14 pagas anuales. Es decir: si el contrato establece 12 pagas, el salario mínimo que debe recibir un trabajador es 1.166,66€.

Como veremos, el trabajo de cuidador de ancianos se efectúa principalmente por horas. Y en ese sentido, el mencionado Real Decreto también es la norma de referencia para su regulación, puesto que establece cuál es el salario mínimo por hora que puede percibir un trabajador: 7,82€.

En cualquier contrato o acuerdo por debajo de ambos umbrales mensuales o por hora, se estaría incurriendo en una ilegalidad y, por tanto, el pagador podría ser sancionado con una multa en el caso de ser objeto de inspección o de ser denunciado por la otra parte.

Factores que influyen en el salario

No se puede negar que, en muchos casos, la triste realidad es que lo que se paga a los cuidadores de personas mayores es el precio mínimo arriba indicado. Pero cuando el coste es mayor que eso, son muchos los factores que influyen en la configuración de una tarifa por hora o de un salario mensual. Los repasamos a continuación.

El número de horas contratadas

Hay cuidadores y agencias que establecen un precio por hora fijo e invariable, pero en otros casos la tarifa se modula en función del número de horas contratadas. Es decir, a más horas contratadas, el precio por hora es progresivamente más bajo.

El día y el horario del servicio

Como en cualquier otro trabajo, hay determinados días y franjas del día en que el coste de una cuidadora de ancianos es superior. En concreto, las horas nocturnas se pagan a un precio mayor, así como los fines de semana y festivos.

Grado de dependencia de la persona a cuidar

Si la persona mayor que debe recibir los cuidados tiene un alto grado de dependencia, el servicio del cuidador también puede tener un coste mayor, puesto que collevará una mayor implicación y dificultad por parte del profesional. De hecho, el grado de dependencia se tiene en cuenta a la hora de calcular la prestación que recibe un cuidador no profesional (un familiar) por esta labor, por lo que esa variable también se puede trasladar a los cuidados profesionales.

El perfil técnico del cuidador

Otro factor importante es el perfil profesional del cuidador. Aunque todos son profesionales, tener una formación técnica en algún campo sociosanitario puede elevar su tarifa. Por ejemplo, en el caso de fisioterapeutas que, además de cuidar de la persona mayor, ofrecen también masajes terapéuticos. Por otro lado, algunas cuidadoras están especializadas en determinadas enfermedades, como puede ser el Parkinson o el Alzheimer, lo cual puede verse reflejado también en la tarifa final.

Por cuenta propia o a través de una empresa

Si tienes pensado contratar a un cuidador o una cuidadora de ancianos en tu hogar, debes saber que existen varias opciones para hacerlo: a través de una agencia, directamente con la cuidadora o mediante un sitio web que ejerza de intermediario entre ambas partes en el proceso de selección. A continuación las explicamos con detalle.

Contratar a una cuidadora por medio de una agencia

Como ocurre en otros muchos sectores, es posible contratar a una cuidadora de personas mayores a través de una agencia. Esta empresa cuenta con una amplia cartera de profesionales, en distintas ubicaciones de la ciudad, de la comunidad autónoma o incluso del país. Tras recibir la solicitud por parte de la familia, escoge al perfil más adecuado y se lo propone al cliente.

Para la familia resulta una opción muy cómoda, puesto que la agencia se ocupa de resolver todos los trámites administrativos que se pudieran derivar del servicio. En especial, el alta en la Seguridad Social de la cuidadora y el pago de un salario por sus servicios. Además, estas agencias suelen contar con mecanismos de control para garantizar que el servicio ofrecido por sus cuidadoras es de calidad. Por ejemplo, seleccionando para su cartera de profesionales a aquellas que tienen una formación específica o una experiencia contrastada.

Como principal hándicap de esta opción es el precio: como es lógico, a la familia le resultará más caro contratar a una cuidadora de ancianos así, puesto que la agencia se asegura un margen de beneficio en todo el proceso.

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Contratar a una cuidadora de ancianos directamente

Se puede decir que es la opción más tradicional, la que se viene haciendo toda la vida: la familia llega a un acuerdo con una cuidadora para que ésta se ocupe de la persona anciana en unos términos específicos, como el número de horas o el precio.

Suele ser una opción en la que funcionan las recomendaciones: la familia suele elegir a alguien de confianza que ya conoce de antemano o bien que ha sido recomendada por otro familiar o amigo. Este factor de confianza a menudo compensa la falta de formación de la cuidadora, que puede dedicarse a esta actividad para obtener un complemento económico de manera extraoficial.

No obstante, la situación está cambiando mucho en los últimos años y cada vez son más las cuidadoras profesionales que realizan esta actividad por cuenta propia y de manera totalmente legal, con la correspondiente alta en el Régimen Especial de Empleados del Hogar de la Seguridad Social. Y muchas son las que para ejercer este trabajo han realizado antes cursos de formación profesional para obtener el título de técnico/a.

La principal ventaja de esta opción es que el precio de la cuidadora de ancianos suele ser más bajo, puesto que desaparece el margen de beneficio que busca una agencia. Como contrapartida, para la familia puede ser una opción menos cómoda, puesto que podría tener que asumir trámites burocráticos derivados de la contratación directa.

Contratar a una cuidadora tras la intermediación de una web

Esta tercera opción se puede considerar una solución intermedia respecto a las dos anteriores. De esta manera, la familia busca y encuentra a su cuidadora a través de un portal de empleo que agrupa a profesionales de este sector. Este sitio web cuenta con una base de datos que las familias pueden consultar, filtrando los resultados según parámetros como la ubicación o el presupuesto que pueden destinar a sus servicios. Y tras dar con posibles candidatas, seleccionan a la suya.

Por este servicio de intermediación en el proceso de selección, el sitio web obtiene unos beneficios, pero posteriormente no hay otro vínculo con los usuarios, si así lo desean, por lo que no existirán más costes de gestión.

Algunos ejemplos reales

Para conocer el precio real de una cuidadora de ancianos, haría falta contactar directamente con la profesional en cuestión o con la agencia que realiza las labores de intermediación. Pero para que te sirva de orientación, estos son algunos ejemplos reales de tarifas ofertadas en Internet por este servicio.

  • Precio por hora en agencia: según indican algunos sitios web especializados, el precio por hora de una agencia puede rondar los 12,50€ si la cuidadora dedica más de 40 horas al mes a su anciano. En cambio, si no se alcanza ese umbral de horas, la tarifa puede aumentar hasta los 13,50€/hora o incluso más. En cuanto al coste por hora en fin de semana, suele rondar los 15,50€. Ninguna de estas tarifas incluye IVA, por lo que habría que añadir el correspondiente 10% en la mayoría de los casos. No obstante, esta situación puede cambiar en el futuro, puesto que una antigua reivindicación del sector es reducir al 4% el tipo impositivo del IVA o incluso su exención
  • Precio por hora sin agencia: cuando se renuncia a la intermediación de una agencia, el precio de una cuidadora de ancianos puede acercarse al mínimo legal, en torno a los 8€ por hora, aunque puede ser mayor según los factores que mencionábamos más arriba
  • Precio por una empleada en régimen de interinidad: esta es una modalidad de empleo especial, puesto que se ofrece a la cuidadora no solo un puesto de trabajo sino también un lugar en el que vivir dentro del domicilio de la persona mayor. En estos casos, es la familia la que establece el salario por medio de una oferta de empleo, a la que se presentan diferentes candidatas, para finalmente elegir a una que cumpla con el perfil buscado.

El salario de un cuidador de ancianos, ¿es mucho o poco?

Para comprender si el salario de una cuidadora de ancianos es elevado o no, es útil compararlo con otras alternativas existentes para el cuidado de mayores. Por supuesto, no incluimos aquí los servicios de atención a domicilio ofrecidos de manera gratuita por ayuntamientos y comunidades autónomas. Nos centramos, por tanto, en el sector de las residencias de ancianos, ya sean de carácter público o privado.

En este sentido, abordamos dos tipos de centros: los centros de día, en los que las personas mayores regresan a casa por la tarde para dormir en su domicilio, y las residencias de mayores, en las que los ancianos sí están alojados durante todo el día, durmiendo en la habitación que tienen asignada.

Residencia pública

La gestión de las residencias públicas suele ser de carácter autonómico o municipal, de modo que los costes varían enormemente en función de la ubicación de la misma. Según estimaciones de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), el precio medio de una plaza en una residencia en el País Vasco es de 1.758€, mientras que en la Comunidad de Madrid es de 1.521€ y en Cataluña, 1.374€. Las tres son, por cierto, las comunidades más caras en este sentido.

Los centros de día, por su parte, tienen un precio sensiblemente más bajo, puesto que las personas mayores que hacen uso de ellos suelen requerir menos cuidados y en la práctica, actúan como lugares de reunión y socialización. Este precio puede rondar los 120€ en la Comunidad de Madrid, según algunas estimaciones.

Residencia privada

Las residencias privadas son, por lo general, centros geriátricos en los que los ancianos pasan todo el día en calidad de internos. Por ello y por carecer de fondos públicos para su gestión, el precio de una plaza es más elevado. El coste final depende a su vez de factores como el grado de medicalización del residente y la ubicación del centro, lo cual implica que el rango de precios sea amplio, desde 2.000€ a 5.000€ al mes, según algunas estimaciones.

No obstante, conviene decir que existen modalidades muy distintas de residencias de mayores, como pueden ser las concertadas. Y según la comunidad autónoma, el porcentaje de subvención en unas u otras puede modificar sensiblemente la cuota final a pagar.

Un recurso habitual de las familias es destinar la pensión de jubilación del anciano para el pago de la residencia, aunque en muchos casos el bajo salario de dicha pensión no alcanza para cubrir los costes. Para compensar ese déficit, existen ayudas públicas, de lo contrario tendrán que ser los familiares los que sufraguen de su bolsillo el resto de la cuota.