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Cerebro envejecido y perdidas de memoria: problemas de la tercera edad

Cerebro envejecido y perdidas de memoria

En algún momento de tu vida es muy probable que hayas experimentado fallos de memoria en los que, de repente, se te ha olvidado algo. Esa pérdida de memoria repentina en adultos puede tener muchas causas. A veces, no tiene porque deberse a ninguna enfermedad ni afección cerebral.

Sin ir más lejos, el estrés y las situaciones agobiantes pueden provocar esta falta de memoria. Aun así, cuando estas no son las causas de perder la memoria, lo más recomendable es acudir a un especialista. Un neurólogo se encargará de realizarte las pruebas que precise para poder dar con que hay detrás.

Además, la edad tiene un componente muy importante a la hora de hablar de problemas memoria. Cuando las neuronas envejecen es normal que las capacidades cognitivas se deterioren con ello. Esto hace que tengamos más dificultades para recordar cosa y, de hecho, es lo que suele exteriorizarse en ancianos. No por ello todas las personas mayores están condenadas a experimentar estos problemas, pero hay bastantes probabilidades.

Sin embargo, cuando esto deja de ser un simple problema y comienza a afectar a la vida diaria, lo más probable es que nos encontremos ante una patología. Por este motivo, a continuación, te hablaré de la pérdida de memoria en personas mayores y algunos consejos para prevenirlo.

Acerca de la pérdida de memoria

Uno de los órganos más delicados de nuestro cuerpo es el cerebro. En el surgen facultades tan importantes como nuestra capacidad de recordar o formar una identidad propia. En lo que respecta al recuerdo, podemos tener una memoria reciente que nos permite orientarnos y entender el entorno en el que estamos.

Y, una memoria a largo plazo que almacena cada nuevo recuerdo que generamos. Desde nuevos conocimientos hasta anécdotas o cosas importantes como nombres, direcciones, etc. Así pues, la memoria se mantiene activa durante las 24 horas del día, sin suprimirse en momentos de inactividad como el concilio del sueño.

A la larga esto provoca que las células cerebrales se debiliten y comiencen a morir. Es, en este momento, en el que los ancianos comienzan a olvidarse de las cosas.

Pero, ¿por qué se me olvida todo?

La desorientación y pérdida de memoria repentina están muy asociadas al envejecimiento natural del cerebro. En esos momentos de flaqueza, es habitual la perdida memoria mediante despistes, dificultad para recordar ciertas cosas o eliminación de recuerdos.

Cuando el problema no encuentra su génesis en una causa natural, podemos comenzar a hablar de varias enfermedades neurológicas. De entre las más relevantes destacan:

  • Demencia. Se trata de un grave trastorno que afecta a las funciones cerebrales, inhabilitando a la persona poco a poco para llevar una vida normal. Es común que se pierdan capacidades para concentrarse, solucionar problemas, entender ciertas cosas, hablar o recordar. Suele aparece en personas mayores y es poco habitual diagnosticarlo a edades tempranas.
  • Alzhéimer o demencia senil. Esta enfermedad neurodegenerativa es una de las principales causas de la demencia. Ataca progresivamente al cerebro, provocando su encogimiento, y matando a las neuronas. Con ello, algunas facultades como la comunicación social, el comportamiento o el pensamiento se ven alteradas. Su evolución hace que haya una pérdida de memoria en personas mayores de forma generalizada.
  • Cuerpos de Lewy. Es un tipo de demencia causada por la acumulación de cuerpos de Lewy en las partes cerebrales que gestionan la memoria, el movimiento o el pensamiento. Se manifiesta inicialmente con algunos síntomas de pérdida de memoria. A ello se le une posteriormente alteraciones de la conducta, insomnio, entre otros.

Si estas enfermedades están en estadios avanzados pueden desarrollar efectos mucho más graves. Sobre todo, centrados en la inhabilitación para poder aprender nuevas cosas, tomar decisiones o controlar el estado de ánimo. La ansiedad, la depresión y otros trastornos emocionales podrían aparecer en estas fases. Asimismo, no es descartable que se generen otras patologías a raíz de estas.

La perdida de memoria a corto plazo en personas mayores

No cabe duda de que este tipo de afecciones preocupan y mucho a la sociedad en general. La perdida de la memoria se concibe como algo irreversible, pero no siempre tiene porque ser así. Un simple reajuste del estilo de vida puede mejorar significativamente esta facultad. De igual forma, en muchos casos podrá retraer los efectos y devolver la mente a su estado natural.

Gracias a la ciencia ficción se ha podido conocer a uno de los síndromes que afecta a la memoria, la amnesia. La amnesia se describe como el deterioro de los recuerdos tanto a nivel parcial como total. Aun así, su padecimiento no tiene porque causar el olvido total. Con el tiempo y un buen tratamiento, aquellos que la sufren pueden volver a la normalidad.

Tipos de pérdida de memoria

Así pues, de este entendimiento surgen dos clasificaciones en lo que nos atañe, una pérdida de memoria temporal o permanente.

Pérdidas de memoria temporales

Suelen ser la consecuencia de estar expuestos a mucho estrés o sufrir un trastorno de estrés postraumático retardado. Aquellos ancianos o personas que la sufren tienden a perder información y recuerdos durante un periodo concreto de tiempo. Sin embargo, con el tiempo y un entorno favorable esos recuerdos que se han perdido pueden volver a recuperarse.

Pérdidas de memoria permanentes

Están causadas por enfermedades neurodegenerativas en fases avanzadas como podría ser el Alzhéimer o la demencia. En el periodo en el que surgen estas enfermedades y afectan al anciano la información que se pierde no puede volver a recuperarse. Las pérdidas de memoria permanentes también pueden presentarse en etapas de la vida donde la persona sufre patologías graves que afectan a su mente.

Sintomas de perdida de memoria en ancianos

¿Por que se me olvidan las cosas a diario? Puede que esta haya sido una pregunta que te hayas hecho muy frecuentemente o que se la hayas escuchado a alguien. Cuando se trata de personas de la tercera edad es muy común escuchar que es normal perder la memoria con la edad. Pero es afirmación no es tan cierta.

Cuando la perdida memoria llega a afectar al funcionamiento normalizado de esa persona, impidiéndole realizar o recordar cosas no se debe a la edad. En este caso se trataría de algo patológico y es necesario encontrar la causa que lo ha provocado. Pero, antes de llegar a ese punto es primordial saber identificar los síntomas asociados al deterioro de la mente. Los más comunes serían los siguientes:

  • Desorientación en lugares en los que siempre ha mostrado buena orientación y que son de su conocimiento.
  • Reiteración constante de las mismas preguntas o respuestas en una misma conversación por no recordar haberlas formulado.
  • Olvido de información de uso frecuente
  • Perdidas de memoria a corto plazo que afectan al día a día
  • Falta de concentración
  • No ser conscientes de si se ha realizado o no una tarea

En caso de que se tratare de un envejecimiento natural del cerebro, los síntomas se empezarían a notar a partir de los 50 años. Su evolución puede ser variable y dependerá en mayor medida de los hábitos de vida.

Perdida de memoria Causas: las más frecuentes

La perdida de memoria personas mayores puede deberse a distintas causas distintas, siendo algunas reversibles y otras no. En la mayoría de casos, las irreversibles son aquellas relacionadas con las patologías que hemos mencionado. Mientras tanto, todas aquellos que si son reversibles, serían las que se muestran a continuación:

  • Trastornos emocionales. La ansiedad, la depresión o el estrés traen consigo un componente muy importante con respecto a la memoria. La inestabilidad de las emociones puede bloquear algunos pensamientos y producir fallos de memoria o dificultades para recordar algo. Además, en situaciones traumáticas el estrés postraumático puede ocultar el suceso como mecanismo de defensa.
  • Consumo de cualquier tipo de droga. Las drogas son dañinas para el cuerpo humano en muchos aspectos. Uno de ellos es por el impacto que causa a nivel cerebral, pudiendo ocasionar lagunas de memoria, desorientación o confusión.
  • Hipotiroidismo. La alteración de la hormona del tiroides puede provocar olvidos y otros problemas relacionados con la mente. No es algo frecuente, pero puede llegar a ocurrir.
  • Bajos niveles de vitamina B12. La vitamina B12 ayuda a las personas a adquirir una mayor concentración y a disponer de más energía. Cuando es deficiente en el organismo es típico que sucedan lapsus de memoria que pueden ser fácilmente remediados.
  • Diversidad de medicamentos. Como ya todos sabemos, existen una gran variedad de medicamentos que muestran efectos secundarios adversos. Entre esos efectos se encuentra la pérdida de memoria. Asimismo, hay veces en las que se produce la llamada perdida de memoria repentina parcial que es el bloqueo de absorción de B12. Ello puede pasar porque interfiera con algún alimento o con otros suplementos.

A estas causas reversibles se les pueden unir otras que giran en torno al daño del propio cerebro. Tales como hidrocefalias, accidentes cerebrovasculares, tumores, traumatismos o infecciones. Sea como fuere, lo más recomendable es acudir a un especialista para que diagnostique a que se debe la pérdida de memoria corto plazo.

¿Siente que su ser querido apreciaría una mano extra o un oído empático cuando usted no pueda estar allí? ¡Estamos aquí para ayudarle! Beeping le pone directamente en contacto con profesionales del cuidado de personas mayores verificados y acreditados en sólo 3 sencillos pasos. Así se sentirá menos culpable cuando no esté presente.

Consejos para prevenir la pérdida de memoria a corto plazo en personas mayores

La mejor forma de prevenir una afección tan grave es adaptando nuestro estilo de vida y alimentación. Unos buenos hábitos en ambos sentidos pueden reducir el riesgo de sufrir fallos de memoria significativamente.

En concreto, es importante tener una dieta rica en verduras y frutas, sobre todo, aquellas que ayudan a la memoria. La zarzamora, algunos frutos secos y los arándanos son frutas muy recomendadas. De igual manera, realizar actividades físicas al menos 4 veces a la semana puede ser muy beneficioso para el cuerpo.

Por otro lado, los ejercicios mentales como realizar sudokus, enfrentarse a retos o aprender nuevas cosas también ayudan. Y, lo más importante, es imprescindible estimular la vida social interactuando con cuantas más personas mejor. Una buena vida social puede mantener ocupado al cerebro y, con ello, reducir las probabilidad de sufrir pérdidas de memoria.

¿Es recomendable contratar a un cuidador de ancianos para suplir estos efectos?

Como se ha comentado a lo largo del artículo, las personas de la tercera edad sufren estos problemas más frecuentemente. Así pues, a edades muy avanzadas llevar a cabo algunas de las recomendaciones de los médicos se hace muy difícil. Por lo que, acudir a cuidadores de personas mayores puede ser una gran idea.

Estos ayudarán a los ancianos a adaptar su dieta, preparándoles comidas ricas en los nutrientes que necesitan. También programarán actividades físicas suaves para estimular el cuerpo y no caer en hábitos sedentarios. Además, serán los encargados de llevar todo lo referido a la medicación. Algo esencial en casos de personas que sufren estas patologías, ya que podrían olvidar tomarse sus pastillas.

Por último, con la ayuda de un profesional de este ámbito, las personas mayores podrán ir periódicamente a la consulta médica. Esto será de gran ayuda para tener un seguimiento completo del estado de su salud e ir adaptando el estilo de vida a lo más saludable posible.

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