Hernia discal: causas, síntomas, prevención y tratamiento

Hernia discal: causas, síntomas, prevención y tratamiento

¿Cómo saber si tengo una hernia discal? Es una de las preguntas más buscadas en Internet por personas que sufren dolor vértebra al tacto. Pues bien, en este artículo vamos a contestar a esta y otras preguntas para solventar dudas y, de paso, aprender a conocer el cuerpo para prevenir o saber tratar la hernia de disco.

Qué es una hernia discal o hernia de disco

La hernia en la espalda es una de las afecciones más comunes en la columna vertebral, conjunto óseo que nace en las cervicales del cuello hasta llegar a la zona lumbar, concretamente al hueso sacro.

Esta parte del esqueleto humano está compuesta por 33 vértebras, las cuales cuentan entre sí con unos discos de cartílago que también tienen en su interior una sustancia llamada “núcleo pulposo”. El disco al completo tiene dos funciones esenciales: conectar cada vértebra para facilitar el movimiento de toda la columna y proteger la médula espinal, que se encuentra entre la parte posterior de la vértebra y el disco.

¿Cuándo se produce una hernia discal? Cuando, por varias razones, la zona interna del disco se hincha o el disco al completo se mueve o se sale completamente de su sitio. En cuaalquiera de estos casos, el disco acaba presionando los nervios de la médula espinal, momento en el que comienza el llamado dolor de hernia discal.

Tipos de hernia en la columna

Cualquiera de las vértebras de la columna puede ser potencialmente causa de una hernia de disco, pero son los extremos las zonas más propensas. Por eso las hernias se dividen en dos dolencias principales.

Hernia cervical

La vértebras cervicales son siete -con el nombre de C1 a C7-, y una alteración en cualquiera de ellas se llama hernia cervical. Dada la ubicación de estas vértebras, una hernia de disco en esta zona puede provocar daños y dolor temporal en todo el cuerpo, hasta llegar incluso a las extremidades inferiores.

Hernia lumbar

En este caso las vértebras lumbares con cinco y, como dijimos antes, están en la parte inferior de la espalda. Hay que decir que la hernia en la espalda baja es la más común de todas las relacionadas con la columna. Cuando se sufre y se diagnostica, si sólo afecta al nervio ciático, también se llama “ciática”.

Causas y síntomas de la hernia discal

Las personas que se pregunten como saber si tengo una hernia en la espalda, es importante que primero conozcan las causas de esta dolencia. A continuación algunas de las más comunes y para cualquier hernia de disco.

Causas de la hernia discal

  • Cargar con demasiado peso o hacerlo de forma incorrecta. Un ejemplo típico que genera hernias lumbares es levantar objetos flexionando la espalda de forma rápida.
  • Movimientos bruscos de la columna, como puede ser una caída o un frenazo fuerte con el vehículo. Este último caso suele ser la causa principal de las hernias cervicales.
  • La obesidad es una causa importante que puede derivar en hernia discal, ya que daña todas articulaciones del cuerpo, incluso las cervicales.
  • El consumo de alcohol y tabaco también afecta a la salud de los cartílagos.
  • El sedentarismo, no hacer ejercicio y, muy importante, no realizar estiramientos de espalda también puede ser causa de hernia discal.
  • Factor genético. Por último, también es cierto que hay personas más propensas a sufrir esa dolencia que otras por motivos hereditarios.

Sintomas de hernia discal

Desglosadas las causas, toca hablar de los síntomas de una hernia discal para poder frenar cuanto antes su desarrollo. Algunos de los más comunes en el caso de la hernia cervical son:

  • Dolor de hombros y el brazo.
  • Sensación de debilidad en las extremidades superiores
  • Dolor en los dedos.
  • Entumecimientos en manos y piernas.
  • Pérdida de fuerza muscular para realizar acciones cotidianas como levantarse de una silla.
  • En casos avanzados, también se pueden producir mareos y vértigos, especialmente al levantarse de forma súbita.
  • Dificultad para conciliar el sueño al sentir malestar en el cuello.

Si hablamos de los síntomas de hernias lumbares, parte de los síntomas anteriores no se dan al estar la vértebra afectada más abajo. En cualquier caso, es bueno prestar atención a los siguientes:

  • Dolor general en la base de la espalda, desde la vértebra afectada hacia el coxis.
  • Malestar y dolor en los glúteos. Por ellos se extiende el sistema nervioso hacia las piernas.
  • Los dolores pueden bajar a los muslos y hasta debajo de la rodilla.
  • En los casos más extremos, se pueden sufrir “latigazos” y pinchazos de dolor agudo bajando de la zona lumbar a alguna de las piernas.

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Prevención de la hernia discal

Después de analizar las causas y síntomas de la hernia discal lumbar y cervical, y antes de hablar de los tratamientos, vamos a desglosar algunas de las prácticas y hábitos que recomienda la medicina para prevenir estas lesiones. Estas recomendaciones se pueden aplicar cuando se está completamente sano o cuando aparecen los primeros síntomas de hernia discal.

  • Mantener siempre un peso adecuado y evitar la obesidad.
  • Al coger peso es importante hacerlo flexionando las rodillas para luego levantarlo irguiéndose de forma vertical.
  • Al mismo tiempo, cuando se está demasiado tiempo sentado –como en los trabajos de oficina-, es importante mantener una posición correcta con respecto a la espalda y el cuello. Las contracturas que pueden aparecer, en muchos casos, derivan en principios de hernia de disco.
  • Opta por una alimentación saludable. Todas las partes del cuerpo se deterioran si uno no se alimenta bien. No olvides en tu dieta fruta, verduras, hortalizas y evitar el alcohol en exceso.
  • Acude al fisioterapeuta cada cierto tiempo para relajar y estirar cuello y espalda de forma correcta.
  • Por último, si no puedes evitar mantener una postura incorrecta, utiliza correctores de posición que puedes adquirir en farmacias y centros de ortopedia.

Aunque te encuentres bien y no tengas síntomas, estos consejos son muy útiles. Recuerda que, en muchos casos, la hernia de disco puede aparecer de forma repentina.

Tratamiento de la hernia discal

Si la prevención no ha evitado que padezcas la hernia discal o has tenido un accidente, entonces has de acudir a tu médico para recibir el diagnóstico y tratamiento adecuados. Como todas las enfermedades, el mismo dependerá de los síntomas de tu hernia de disco y la gravedad de la dolencia. Por eso, dividimos los tratamientos en dos tipos.

Tratamiento de la hernia de disco para casos leves

Afortunadamente la mayor parte de las hernias discales son leves y no es necesaria la intervención quirúrgica en el tratamiento. Las acciones a tomar por parte de los médicos en los casos leves son las siguientes:

  • Aplicación de frío seco para reducir la inflamación.
  • Toma de paracetamol para dolores leves.
  • Si el dolor es importante, también se pueden recetar antiinflamatorios.
  • Evitar coger peso o realizar movimiento que estresen la espalda o el cuello.
  • Al mismo tiempo también se recomienda realizar actividad física y no pasar tumbado mucho tiempo para no perder musculatura.
  • En el caso de hernias cervicales, se suele recomendar el uso de un collarín para evitar movimientos bruscos de cuello.
  • En los caos leves más graves, se puede también optar por inyectar corticoides para aliviar el dolor de forma rápida.

Tratamiento de la hernia discal para casos graves

En casos muy graves de hernia discal, las personas afectadas pueden perder parte de su movilidad y hasta perder el control de su sistema digestivo y urinario. En estos casos, y cuando las opciones no quirúrgicas (tratamiento conservador) no funcionan, es necesario la cirugía para intervenir directamente sobre la vértebra afectada y liberar a la médula espinal y sus nervios de la presión.

Este tipo de cirugía se denomina disectomia y lo que hace es retirar la parte del disco dañada. En el peor de los casos el disco entero, si la malformación o daño se ha cronificado. En el caso de retirar todo el disco, se suele sustituir este por uno sintético para permitir que las dos vértebras unidas por él no pierdan la flexibilidad natural.

Conclusión

Como se ha podido comprobar, las lesiones en el disco vertebral pueden afectar seriamente al día a día y, si no se tratan, restar mucho bienestar especialmente a personas mayores. Por eso es tan importante la prevención, y en el caso de notar los primeros síntomas, acudir al médico.