Derechos y obligaciones de cuidadoras internas para personas mayores

Derechos y obligaciones de cuidadoras

El objetivo de los cuidadores y cuidadoras internas es precisamente cuidar a las personas mayores y acompañar a personas solas en su propio domicilio de forma constante y permanente para garantizar el mayor bienestar posible.

Estos profesionales suelen ser contratados por la familia y tienen una serie de derechos y obligaciones que las personas implicadas deben respetar. Muchas personas mayores desean pasar sus últimos años de vida en su casa; un deseo que es posible conceder gracias al apoyo de estas personas encargadas de su seguridad y de hacer más llevadero su día a día.


Cuando llegamos a una edad determinada, los quehaceres diarios se vuelven más difíciles, incluso pueden acarrear ciertos problemas asociados a la salud. El cuidador interno es una magnífica opción para hacerse cargo de las necesidades del anciano, poniéndose en su piel para concederles la autonomía, comodidad y fiabilidad que necesitan para seguir viviendo sin necesidad de ir a una residencia.

¿Qué son los cuidadores o cuidadoras internas?

El trabajo de interna cuidando personas mayores consiste en desempeñar ciertas actividades que las personas mayores han dejado de hacer debido a su dependencia física y/o emocional. Estos profesionales deben estar suficientemente preparados para desempeñar estas funciones, tratando con respeto y cariño a la persona a la que cuidan.


Desde aquí vamos a enumerar todas las tareas que un cuidador de ancianos puede realizar en el domicilio como parte de su relación laboral y cuáles son los términos comunes que se incluyen en su contrato.
La figura de la interna para el cuidado de mayores tiene una serie de características concretas para diferenciarla de la empleada de hogar y del cuidador de personas minusválidas o dependientes.


Aunque te parezca un concepto un tanto confuso, es muy fácil de entender: el cuidador o cuidadora es una persona encargada de mejorar la calidad de vida de las personas que tienen algún grado de dependencia, llevando a cabo determinadas tareas y actividades cotidianas que ya no son capaces de realizar. Estos profesionales, por tanto, están capacitados para aportar un ambiente seguro y agradable en el hogar de la persona mayor.

Las cualidades personales que han de reunir las cuidadoras de ancianos internas

No estamos hablando de una labor mecánica que destaque por ser impersonal, en la que no se tengan en cuenta los pensamientos y sentimientos de la persona a cuidar. Este tipo de empleo exige ciertas habilidades de carácter técnico, pero también es preciso ponerse en la piel de los demás y mostrar empatía.


Por tanto, la persona encargada de cuidar a personas mayores no solo ha de contar con conocimientos precisos para desarrollar sus funciones de forma efectiva, sino que debe mostrar una gran sensibilidad para hacer la vida más fácil a la otra persona. Por esa razón, es fundamental establecer una serie de límites y separar lo profesional de lo personal.


La relación entre el cuidador y la persona mayor debe fundamentarse en una conexión ideal en la que ambos estén cómodos y satisfechos. Esta relación no se desarrolla de la noche al día, si no que forma parte de un trabajo constante al que hay que poner dedicación y entrega. Sin duda, estamos hablando de una profesión vocacional, pues su meta es ayudar a los demás, haciendo que su día a día sea confortable y agradable.


La conexión generada a lo largo del tiempo no es superficial, sino que hay un trasfondo dotado de emociones positivas que no deben dificultar el desarrollo de un buen trabajo. El cuidador o cuidadora debe ser consciente que su labor es cuidar a otra persona, pero también debe cuidarse así mismo/a. Eso significa que deberá respetar por completo la autonomía del anciano para que pueda seguir siendo independiente con respecto a algunas tareas, guardar su intimidad con respecto a sus familiares y encontrar un espacio propio para garantizar la calidad de vida de ambos.

¿Cuáles son los derechos de las personas cuidadoras internas?

Los cuidadores internos han de desarrollar su profesión con eficiencia, lo que significa que deberán responder ante las personas mayores con dedicación, cariño y paciencia. Si tenemos que hablar sobre los derechos de una cuidadora interna, están establecidos por ley y son absolutamente necesarios para garantizar servicios eficientes de calidad.


Por regla general, son los mismos derechos que tiene cualquier trabajador, por lo que aunque sea un trabajo interno, no deben trabajar demasiadas horas al día. De ese modo, su jornada de trabajo diario está basada en 8 horas que son repartidas a lo largo del día. La principal ventaja de contratar a personal interno es que si la persona mayor necesita algo durante la noche, el trabajador deberán ayudarlo y satisfacer su necesidad.


El cuidador interno, aunque no trabaje las 24 horas del día, sí estará a disposición del paciente durante el día y la noche. La principal condición para garantizar un servicio adecuado es vivir en un domicilio que tenga todas las comodidades para vivir con dignidad. En este sentido, la familia tendrá que cumplir con las siguientes obligaciones para facilitar su labor profesional tanto como sea posible:

  • La familia permitirá que el cuidador interno realice las tres comidas principales en el domicilio de la persona mayor, estando incluidas en su salario.
  • Deberá disponer de una habitación propia en el domicilio de la persona mayor, dotada de una cama y un espacio para guardar y disponer de todas sus pertenencias personales.
  • Por ley, el cuidador dispondrá de 2 horas de descanso al día.
  • La familia deberá cumplir con todas las condiciones expuestas en el contrato laboral. De no hacerlo o al contratar a una persona de forma ilegal, la ley se encargará de penalizar a las personas responsables de incumplir los derechos del empleado.

Todos los trabajadores, incluyendo los cuidadores internos, no podrán recibir menos del salario mínimo interprofesional y tendrán derecho a sus días libres y a sus vacaciones. La ley establece que los empleados tienen derecho a disfrutar de 30 días de vacaciones y 14 días festivos cada año. En caso de que el cuidador decidiera trabajar durante estos días, la familia deberá compensarlo con otros días libres o abonar el importe que corresponda en su nómina.


Puesto que la ley establece que este tipo de perfil tiene derecho a descansar 2 horas al día, así como 36 horas continuadas los fines de semana, lo más conveniente es contar con la ayuda de dos cuidadoras internas para cumplir los descansos a los que tienen derecho.


De ese modo, el horario de las cuidadoras internas para personas mayores, en horario de lunes a domingo, sería el siguiente:

  • Una cuidadora interna que trabaje a partir del domingo por la noche hasta el sábado a primera hora de la mañana.
  • Interna de fin de semana que cubra precisamente el servicio del fin de semana durante el tiempo que permanezca ausente la primera.

Este horario no es rígido y puede modificarse en función de las necesidades de las personas mayores a las que debe cuidar, aunque siempre se deben tener en cuenta los descansos y las vacaciones del cuidador establecidos por ley.

Sus derechos y obligaciones en vacaciones

A la hora de contratar a estos profesionales, a muchas familias les asaltan varias dudas con respecto a las vacaciones. Lo más probable es que si estás en esta situación te hayas preguntado si el cuidador o cuidadora debe marcharse con la familia y la persona que atiende a su destino vacacional.

La respuesta es sencilla: el cuidador no tiene la obligación de desplazarse a ningún otro lugar o domicilio para atender las necesidades de la persona dependiente. Ahora bien, es una cuestión que se puede negociar. Si finalmente la familia y el cuidador llegan a un acuerdo, esos días no contarán como si fueran vacaciones y serán considerados cómo días laborales. Además, es una cuestión que deberá especificarse en el contrato laboral para que no haya malos entendidos.


Otra pregunta que suelen hacerse los seres queridos de la persona mayor es si durante las vacaciones del profesional interno, debe seguir viviendo en el domicilio del mayor. En este sentido, decir que el cuidador podrá decidir dónde residir durante sus días libres.


La familia, por tanto, debe respetar los derechos de descanso y las vacaciones de las internas durante el tiempo marcado por ley. De esa forma, evitarán que aparezca el Síndrome del Cuidador Quemado que puede afectar a la salud del cuidador y, por ende, a los servicios proporcionados.

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¿Qué obligaciones han de cumplir las personas internas para cuidar ancianos?

Los cuidadores internos deben encargarse de facilitar la vida a las personas mayores que están bajo su responsabilidad, cubriendo sus cuidados básicos y tareas esenciales del día a día.


En el momento en el que una familia contrata a un cuidador interno, su intención es que el ser querido reciba el mejor trato posible y un servicio a domicilio de calidad, presente durante toda la semana. La idea es cubrir todas sus necesidades a cualquier hora del día o de la noche.


A continuación vamos a enumerar las tareas esenciales para las que los cuidadores internos deben estar capacitados:

  • Deberán encargarse de limpiar y arreglar la habitación de la persona a la que cuidan, manteniendo en orden su ropa, sábanas y toallas.
  • Preparar las comidas de la persona mayor de acuerdo a su dieta. Si el anciano necesita ayuda para comer, el cuidador deberá proporcionársela.
  • Seguir las indicaciones médicas y controlar la toma de medicamentos o el tratamiento.
  • Hablar y escuchar a la persona mayor, y mantener una buena comunicación con la familia.
  • Comprar alimentos y todos los artículos necesarios para el cuidado del paciente.
  • Es muy importante conocer con detalle las limitaciones y capacidades de la persona mayor para que el cuidador pueda mantener con ella un nivel de actividad adecuado. En la medida de lo posible, se debe impedir la inactividad en las personas de la tercera edad.

¿En qué momentos es aconsejable buscar la ayuda de un cuidador o cuidadora de ancianos interna?

Las personas que viven en sus casas pueden precisar en un momento dado un apoyo, ya sea por enfermedad, edad o por su nueva condición de dependencia. Los cuidadores o cuidadoras internas acompañarán a la persona para que no se sienta sola, aunque también poseen conocimientos sociosanitarios para garantizar su seguridad.


Estos profesionales están acostumbrados a realizar tareas continuadas para atender a personas de la tercera edad que requieren una serie de cuidados especiales. En algunas ocasiones no resulta sencillo y puede causar frustración, principalmente cuando hablamos de personas con algún tipo de demencia. Por esa razón, las personas que decidan dedicarse a esta profesión deben tener un tipo de personalidad muy específico del que ya hemos hablado anteriormente.


Trabajar como interna en un domicilio no es una tarea sencilla y requiere altas dosis de paciencia. Estamos hablando de convivir con una persona mayor, en algunos casos muy dependiente, durante 24 horas al día, de ahí que la persona en cuestión deba cumplir con algunos requisitos a nivel formativo y de carácter.

¿Qué requisitos buscan las agencias a la hora de contratar a personal interno para cuidar ancianos?

Las agencias escogen internas que sean empáticas, pacientes y cariñosas, que además sean profesionales y que tengan una vocación manifiesta a la hora de cuidar a personas mayores. Las colaboradoras de estas empresas deben contar con una amplia experiencia y no son contratadas si no vienen con referencias positivas.


Los cuidadores deben conocer con detenimiento las patologías, demencias y enfermedades asociadas a la edad y ser capaces de proporcionar un entorno seguro y ameno para las personas que cuidan.


Básicamente, las empresas que contratan a cuidadores internos tienen en cuenta su carácter, formación y personalidad, y en el momento de elegir a la cuidadora más adecuada para una familia, prestan atención a las enfermedades de la persona dependiente y su situación personal y familiar.