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¿Cómo cuidar a un anciano operado de fractura de cadera? Recomendaciones para el postoperatorio 

¿Cómo cuidar a un anciano operado de fractura de cadera

Las posibilidades de tener una fractura de cadera en ancianos son considerables. A medida que envejecemos, perdemos movilidad y el desgaste de las articulaciones y huesos es mayor, de ahí que las prótesis de cadera por la Seguridad Social se hayan convertido en algo frecuente.


La operación de cadera en personas mayores es bastante segura y su colocación plantea muchas garantías. La principal misión de esta cirugía es implantar una prótesis para mejorar la calidad de vida de nuestros mayores, y a través de ella se consiguen dos cosas muy importantes: recuperar parte de la movilidad perdida y acabar con el dolor.


En ocasiones se hace necesario hacer una artroplastia, que es el reemplazo completo de la cadera, principalmente en los casos de artrosis avanzada. De cualquier forma, conviene indicar que no existe límite de edad alguno para realizar este tipo de operación.


El envejecimiento de la población es la consecuencia del cambio demográfico que estamos viviendo. Los datos de fecundidad y mortalidad han variado, de ahí que exista una mayor longevidad. Cada vez son más los mayores que necesitan incrementar su bienestar a través de una operación de cadera, y por eso desde aquí te vamos a dar las claves que necesitas para saber cuáles son los cuidados del postoperatorio de la prótesis de cadera.

¿Cuál es el objetivo principal de las operaciones de cadera en personas mayores?

La fractura de cadera en ancianos es una patología bastante frecuente, y es que el riesgo de sufrir una caída es mayor con el paso del tiempo. Puede deberse por la fragilidad propia de la edad, la osteoporosis o simplemente por un deterioro de tipo funcional, y, en este sentido, las caídas aumentan el riesgo de que se produzca una rotura de cadera en ancianos.
El objetivo de una operación de cadera se basa en la sustitución de la articulación que ha quedado dañada por una prótesis. La idea es recuperar la movilidad en ancianos para que puedan llevar una rutina más activa y satisfactoria que antes.
La articulación puede dañarse por enfermedades reumáticas, como la artritis reumatoide, la artrosis o la osteoporosis. De ese modo, se hace necesario cambiar la articulación dañada por una sana a través de una cirugía que puede resultar complicada, pero como ya hemos mencionado, sus probabilidades de éxito son elevadas.

Tipos de cirugía

El tipo de cirugía a practicar va a depender de cada caso, es decir, de la fractura originada. Normalmente, lo más aconsejable es apostar para la cirugía denominada reparadora. La idea es colocar tornillos, varillas o clavos en el hueso dañado o fracturado para asegurarlo bien e impedir su desplazamiento.


Sin embargo, esto no siempre es posible y en ocasiones es necesario recurrir a la cirugía de reemplazo, que consiste en cambiar la cadera dañada por una prótesis. En este tipo de operación, se puede sustituir una parte de la articulación o su totalidad. En cuanto al tiempo de recuperación de la operación de cadera, cada persona es diferente y tendrá necesidades distintas.


Sea como fuere, tras su salida del quirófano, hay que estar muy pendiente, pues la operación conlleva algunos riesgos, especialmente cuando hablamos de personas que tienen ya una edad avanzada. Los efectos secundarios de una operación de tales características son los siguientes: hemorragia, hematomas, infección, luxación o separación de los huesos, y cambio registrado en la longitud de una pierna.


Si no existe ningún tipo de complicación, esta recuperación podrá llevarse a cabo tan pronto como sea posible para permitir que la persona mayor pueda volver a su vida anterior cuanto antes, al mismo tiempo que evitamos la pérdida de sensibilidad en la zona.


¿Quieres saber cómo se lleva a cabo la rehabilitación de cadera en personas mayores? Sigue leyendo y te daremos las claves.

¿Son seguras las operaciones de cadera en ancianos?

La artroplastia es una cirugía bastante común en la que se procede a la colocación de una prótesis de cadera. Su objetivo es cambiar la totalidad de la articulación para eliminar el dolor que la persona mayor ha sufrido durante bastante tiempo. En ocasiones, el anciano ha podido estar años con estas molestias, por lo que este tipo de operación mejora notablemente su día a día.


Además, los expertos aseguran que esta cirugía es muy segura y, en la actualidad, su efectividad es totalmente demostrable. Ahora bien, pese a que este tipo de operación mejora mucho la calidad de vida del paciente, antes de practicarla hay que responder algunas preguntas para ver si es lo más aconsejable según el caso que se trate.
De ese modo, los médicos y cirujanos pueden plantearse algunos interrogantes antes de tomar la decisión.

En primer lugar, si realmente la prótesis de cadera va a mejorar su calidad de vida y si sus limitaciones funcionales se revertirán con la operación. También es conveniente conocer la actividad diaria del anciano y si tras la operación va a poder recibir cuidados por parte de familiares o cuidadores profesionales internos.

Cuidados tras una operación de cadera en personas mayores

A la hora de cuidar a un anciano que ha sido operado de la cadera, es preciso contar con la figura de un cuidador, ya sea un profesional experimentado o un cuidador familiar. Sea cual sea la situación del mayor, esta persona deberá hacer un seguimiento de su proceso de recuperación y adaptarse a los tiempos del anciano a través del empleo de diferentes accesorios como las muletas.


Una fractura de cadera no operada puede tener consecuencias nefastas en su movilidad. De hecho, a largo plazo puede terminar por la falta total de movilidad. Al someterse a una operación, el cuidador deberá hacer un seguimiento diario de su proceso de recuperación y debe conocer algunas pautas fundamentales para saber mover al anciano correctamente.


Una de las consecuencias de un mal cuidado puede ser la tromboflebitis, que es un proceso inflamatorio en el que se produce la formación de coágulos de sangre en las extremidades inferiores. Por esa razón es muy importante que el cuidador ayude en todo cuanto pueda al anciano a la hora de caminar o a la hora de evitar esfuerzos comunes como puede ser agacharse. Son dos premisas bastante importantes a las que hay que prestar atención durante las primeras semanas transcurridas tras la operación.


Estas pautas te darán una idea para que sepas cómo facilitar el proceso de recuperación en una operación de cadera:

  • La persona mayor debe ser colocada boca arriba para dormir.
  • Es muy importante estar pendiente del tiempo de recuperación habitual en el caso de las operaciones de prótesis de cadera. De ese modo, durante las cuatro o cinco primeras semanas del postoperatorio se deben evitar ciertos esfuerzos innecesarios.
  • El cuidador debe impedir que la persona mayor cruce las piernas. Este simple movimiento puede forzar la articulación, así que es conveniente que la persona encargada de su cuidado preste atención a esta acción, que muchas veces es involuntaria.
  • Durante los primeros días tras la cirugía conviene evitar las duchas de cuerpo entero. La operación de prótesis de cadera es una intervención bastante delicada y hay que garantizar tantos cuidados como sean necesarios. Una vez haya transcurrido una semana, el cuidador podrá empezar a lavar la herida con cuidado a través del empleo de agua y jabón. Las primeras veces se recomienda hacerlo con ayuda de un banco de ducha.
  • Siempre viene bien contar con accesorios para operados de cadera para facilitar la vida al anciano. Por ejemplo, un calzador de mango largo para que pueda calzarse cada día por sí solo o unas pinzas largas para coger cualquier objeto sin necesidad de agacharse.
  • Durante los primeros días o semanas debe buscar mayor apoyo sobre la pierna más sana. De ese modo, al caminar es conveniente sostener la mayor parte del peso en ella y utilizar objetos como apoyo, como puede ser una silla o una mesa.

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Cómo cuidar a un anciano operado de la cadera

Facilitar cuidados imprescindibles al anciano que ha sido operado de cadera recientemente es fundamental para que pueda recuperar su movilidad y, por tanto, su autonomía tan pronto como sea posible.


Al contar con un cuidador profesional o familiar, la persona mayor se sentirá seguro y se centrará en todo momento en su recuperación. Además, resulta conveniente ayudarle a hacer ejercicios de forma paulatina para reforzar la articulación y fortalecer sus músculos.


El profesional de rehabilitación será el encargado de enseñarles a hacer estos ejercicios, pero al principio es normal que precise la ayuda de familiares o cuidadores para practicarlos tranquilamente desde casa sin forzar.
El proceso de recuperación de una operación de cadera en ancianos suele hacerse desde casa, por esa razón es clave eliminar aquellas posibles barreras que pueden entorpecer la rehabilitación. Así, no puede haber nada en medio ni ningún mueble en mitad del recorrido que le impida caminar o moverse con seguridad.


El anciano debe adaptarse a su casa poco a poco y una persona debe ayudarle a desplazarse los primeros días para evitar caídas y situaciones peligrosas. La recuperación postoperatorio es lenta y se necesitan varios meses para volver a la normalidad, aunque el tiempo empleado dependerá finalmente de la salud del mayor y de su edad.

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